Memorias Trascendentales para un ex-Joven Confundido
6 de diciembre de 2011
Dos momentos que hasta el día de hoy recuerdo, y que quería compartir contigo.
#1: Risotadas y gritos de júbilo en el ambiente: lo único que provocan es más vacío en mi pecho. Apoyado sobre el balcón, mirando hacia los verdes cerros cercanos, me doy cuenta de mi soledad. El aire es caluroso, el Sol ya se ha puesto, y en el cielo se vislumbran las primeras estrellas. Estoy con mi familia, sí, (a quienes quiero muchísimo), pero en el fondo de mi sé que me faltaba algo. Miro hacia abajo, y un grupo grande de jóvenes transita entre los edificios. Cantan, ríen, saltan… lo pasan increíble. Y yo, aquí, en el piso 13, con mi Harry Potter 5 recién comprado bajo el brazo. Que ricas vacaciones, murmuro, frase que mezcla una pizca de ironía con un toque de autenticidad. Entro medio resignado al departamento, con la vaga esperanza de que algún día llegue alguien con quien pueda compartir a plenitud esta vida.
#2: Nuevamente es de noche, estoy en el auto con mi papá, de vuelta de uno de los pocos carretes a los que fui en mi adolescencia temprana. Estamos a punto de salir de la autopista. La ventana va cerrada por el frío del exterior, mientras pasamos a gran velocidad entre los autos. Tema: mujeres: ¿Sabes qué me pasa papá? ¿Qué? Aún no he encontrado a alguien con quien comparta muchas cosas… todas son muy distintas a mi; a nadie le gusta la música extraña, ni las estrellas, ni los Macs, ni hablar de temas ligeramente más elevados que quién se comió a quién, o cómo quedó de curado el otro weón en la fiesta anterior. Pucha Vicho, va a ser difícil que encuentres a alguien que se parezca a ti. Lo sé, en especial por el mundito burbuja que estoy viviendo. Si, cuando entres a la universidad se te va a abrir el mundo; pero hasta que no encuentres a alguien lo suficientemente parecido a ti, puedes encerrarte en el baño y masturbarte mientras te miras en el espejo. ¡Papá!
Es claro que ese vacío ya no existe. Soy pleno, a pesar de lo amargado que me pongo a ratos (malditos estudios).
Estoy enamorado. Cuando pienso de quien estoy enamorado, mi alma, mi corazón, y mi faz, sonríen. Los pájaros cantan las melodías más hermosas, el Sol me ilumina con más fuerza, y la Luna me refleja su mirada.
Aún no soy capaz de cuantificar cuan afortunado soy de que este chico de ojos color avellana y pelo castaño se fijara en mi.

